Cómo trabajamos
Entender primero, entregar por fases
y quedarnos después.

Escuchamos primero. Nos ponemos en la piel de quien va a usar la herramienta cada día. Si a un técnico le cuesta más de un minuto registrar algo, no lo registrará. En vuestra oficina, en la nuestra o en remoto.
Especificación cerrada antes de programar. Convertimos las conversaciones en un documento sin ambigüedades: qué hace la herramienta, qué no hace y cómo se sabrá que funciona. Lo acordamos con vosotros antes de empezar a construir.
Entregas cada pocas semanas. Trabajamos por sprints: veis la herramienta funcionando desde el principio y la corregís mientras se construye, no al final.
Sin sobredimensionar. Si algo ya existe y os sirve, os lo diremos. La solución sencilla es la mejor. Damos plazos que se pueden cumplir.
Llave en mano. Proyectos completos con alcance y precio cerrados.
Después de la entrega. Soporte, mantenimiento preventivo y evolutivos, hechos por los mismos ingenieros que construyeron la herramienta. En vuestros sistemas o como servicio.
Un equipo estable. Teletrabajo, horarios flexibles y sin horas extras. No es solo una política de personas: es la razón por la que quien construyó vuestra herramienta seguirá aquí años después para ampliarla.


